ROCIO ES BRIGADISTA Y VIVIÓ COMO LA MADRE TIERRA SUFRE POR DESIDIA

 ROCIO ES BRIGADISTA Y VIVIÓ COMO LA MADRE TIERRA SUFRE POR DESIDIA

Conversamos con Rocío Romero, quien fue una de las 6 Brigadistas que trabajó en el Incendio de las Islas de Rosario.

Ella es Aluminense y actualmente trabaja como brigadista de incendio forestales en el Parque Nacional Lihue Calel (La Pampa) desde marzo en el área técnica del ICE. Entre sus tareas dentro del Parque está el trabajo cartografíco general para el área protegida, monitoreos de vegetación, mantenimiento general, y es coordinadora de la confección del Plan de Manejo del Fuego y su cartografía.

Además responden todos los brigadistas ante emergencias como accidentes de los visitantes o en la ruta que atraviesa el Parque e Incendios.

Primero contános tu formación, donde estudiaste, en que consiste…

“Soy estudiante activa de la carrera Técnico Universitario Forestal, de la universidad del Comahue en el asentamiento de San Martín de los Andes (AUSMA). En 2016 entre a la carrera siempre con una visión conservacionista de ecosistemas naturales y la mantengo hasta el día de hoy. En la carrera aprendí a trabajar con sistemas de información geográfica (SIG), después me dediqué dos años a capacitarme sobre estos software, lo que me permitió en 2018 como voluntaria del PN Alerces poder colaborar con algunos mapas para el Plan de Manejo del Fuego, después de eso trabaje en una consultoría privada como asistente técnico en el Plan de Gestión de un Parque Provincial en Santa Cruz, hacia tareas de relevamientos a campo y la cartografía y el año pasado hice el Curso Básico de Combatiente de Incendios.”

Como es el rol de la mujer en tu ámbito de trabajo: al parecer desde afuera siempre se le adjudico al brigadista características masculinas, de trabajo «para hombres» , sabemos que eso es prejuicio, vos como lo vives desde adentro?

“El trabajo de BIF está muy relacionado a los hombres, yo creo que por las visiones anteriores de que un trabajo con mucha demanda física era de hombres y las mujeres tenían que estar pitucas en la casa haciendo los que haceres… En este momento esa visión cambia tanto que en casi todas las brigadas hay al menos una mujer (y creo que me quedo corta). En los incendios del Delta del Paraná, las mujeres representamos un 10% de todos los brigadistas que trabajaron. En la brigada de la cual formo parte (en Lihué Calel) somos dos mujeres y ambas fuimos convocadas a este gran incendio. Desde adentro no sentimos la diferencia, en la brigada no somos hombres ni mujeres, somos combatientes y todos iguales.

Cada uno tiene capacidades más desarrolladas que otras (algunos son capaces de cargar 5 tramos de mangas a la vez, manejar una motoniveladora, una motosierra y otros trabajamos mejor con las computadoras o podemos hacer monitoreos y procesamiento de datos por las oportunidades de formación que tuvimos), pero por esto no hacemos diferencias, sino que conocemos los límites de cada uno (físicos o profesionales) y nos ayudamos siempre.

En este incendio nos tocó estar a cargo de otra institución Nacional y la verdad que en ese momento en el que estás en el fuego dejas de ser «de parques», «del Sistema Nacional» o de cual fuera la institución de la que formas parte, somos todos combatientes y tiramos para el mismo lado, hay mucho compañerismo en estas situaciones.”

¿Qué significa para vos que te elijan o seleccionen para ir a trabajar en un incendio tan devastador como de las islas en Rosario?

La convocatoria es general, y la decisión de los superiores de qué personas mandar pasa más por una disponibilidad de personal. Nadie es mejor que el otro para que lo manden a un incendio. De hecho esta es mi primer experiencia en un incendio.

Por suerte pudimos cruzar charlas con las otras chicas que trabajaron que formaban parte de los ICE de otros Parques y fue muy lindo. Todas muy emocionadas por estar aportando desde nuestro lugar a estos acontecimientos intencionales y antrópicos que destruyen nuestra madre Tierra. Nos vamos con muchas anécdotas e intercambios de charlas.

¿Cómo fueron esas sensaciones de ver el fuego arrasando con todo a su paso?

A mi cuadrilla nos tocó más que nada jornadas de trabajo de liquidación, solo un día estuvimos expuestos cara a cara con el fuego y la verdad que es muy imponente, muy fuerte ver como la vegetación es consumida por las llamas y ver los animales desconcertados escapando y encontrándose con humanos del otro lado, verlos que no saben para donde correr. En los demás días nos tocó ver la vegetación reducida a cenizas, el suelo desnudo y encontrar cientos de cadáveres de animales quemados, de la especie que imagines. Es muy triste el panorama, sabiendo que los humedales son un corredor biológico muy grande e importante.

¿Las informaciones que trascienden refieren a la intencionalidad del fuego, eso como te hace sentir?

Entender la causal de fuego como intencionalidad es muy doloroso, pensar que la gente lo haga con fines económicos, políticos o bien solo por hacer daño me enfurece. Tengo la sensación que nos falta tanto que aprender sobre el desarrollo sustentable, del respeto, el valor y el amor hacia la vida… Hay gente precarizada que vive en y de las islas y estos incendios arrasaron con los recursos a los que podían acceder. Dejamos tanto que desear como sociedad, nos hemos desconectado de la madre naturaleza y ya no tenemos en cuenta que existimos gracias a ella.

¿Cómo crees que desde Aluminé como habitantes de un lugar rodeado de zonas naturales y Parques Nacionales podemos cuidar preservar y evitar que estos incendios provocados sucedan?

¡La educación ambiental y la concientización es fundamental! A veces pensamos que nuestras acciones no aportan a la sustentabilidad, pero así sea separando los residuos, reciclando, plantando una planta nativa, cuidando el uso del agua y los suelos… Todas esas acciones aportan porque cuando las hacemos dejamos de ser un individuo, pasamos a formar parte de un grupo de miles, cientos de miles y ojalá miles de millones de personas que hacen un poquito que termina siendo mucho y un gran alivio para la naturaleza. Prestar atención a cada recomendación, por ejemplo de los PN que te designan un lugar para hacer fuego, otro para armar la carpa, que te lleves tus residuos, que no alimentes a la fauna… Todo esto es porque existe un estudio de impacto ambiental, y se deciden estos ordenamientos para generar el mínimo impacto a la naturaleza, no son caprichos nada más. Es fundamental respetar los ordenamientos en áreas naturales para no destruir todo.

Políticas ambientales existen, hay muchas que deberían desarrollarse más, pero es fundamental la aplicación de estas por parte de los estados municipales, provinciales y nacional. Sería genial tener un estado y una sociedad que desarrollen políticas ambientales y las sanciones correctamente para que no existan abusos, como ocurre por ejemplo con los desmontes ilegales donde los estados provinciales autorizan los mismos siendo que hay una ley nacional y provincial que lo prohíbe.

Espero consigamos volver a tener el respeto que necesitamos hacia la naturaleza para frenar la destrucción del planeta como venimos haciendo hace mucho tiempo.

Editor