LO QUE OBSERVÓ ZENÓN DESDE EL QUILQUE LIL

 LO QUE OBSERVÓ ZENÓN DESDE EL QUILQUE LIL

Capacidad de asombro y motivos para crear la Reserva Natural Urbana “Quilque Lil”.

Zenón Salazar fue un vecino de Aluminé que nació en el paraje de Poipucón y supo vivir hasta sus últimos días en el Barrio Altoverde. Cuenta la historia que Zenón subió al Cerro Quilque Lil, y una vez en la cumbre, reflexionando mientras observaba el paisaje desde lo alto, concluyó: “Qué grande es el mundo, ¿no?”*.

Además de las fronteras geográficas que limitan el espacio alcanzado con nuestros ojos, ¿qué otros horizontes se nos pueden expandir cuando observamos el mundo desde el Quilque Lil? ¿Qué cosas nuevas aparecen? ¿Qué posibilidades?

A fines de Julio, el Concejo Deliberante estableció una Comisión para tratar la Ordenanza que crea formalmente la Reserva Natural Urbana “Quilque Lil”. Pero desde hace ya más de diez años se vienen discutiendo los horizontes de desarrollo del pueblo… Y el Quilque Lil ha estado en el foco de esas discusiones.

En 2009, en el marco de un trabajo técnico financiado por el Concejo Federal de Inversiones, y realizado por un equipo de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de La Plata, se hicieron talleres con vecinos y vecinas de Aluminé para elaborar un Plan Estragégico de Desarrollo del pueblo. Entre las conclusiones más importantes se destacan las siguientes: el patrimonio local tiene gran valor; es necesario y es posible un proyecto de desarrollo sostenible, con planificación urbana y ordenamiento territorial; el turismo es importante para diversificar la matriz productiva de la localidad; y el Quilque Lil es un lugar de “alto valor paisajístico”.

Entre 2012 y 2016, sucesivas gestiones de la Secretaría de Turismo promovieron el aprovechamiento recreativo y turístico del Quilque Lil. Desde 2017, el trabajo técnico que se viene llevando a cabo desde el Museo Municipal y Centro de Interpretación “El Charrúa” ha revelado una variedad de beneficios que el Cerro nos brindaría para mantener y mejorar nuestra calidad de vida: gran biodiversidad; regulación del agua y del clima; mitigación de los efectos del cambio climático; oportunidades para recreación, educación, deporte y ciencia; y potencialidad para impulsar el turismo y la agroecología locales.

Como Zenón, distintas personas están subiendo al Quilque Lil para mirar el mundo desde allí arriba. Ojalá nunca perdamos la capacidad de asombro: esa sensibilidad para percibir la inmensidad cotidiana que nos rodea en Aluminé, y que es una motivación para cuidar un lugar como el Quilque Lil.

*La historia forma parte del acervo popular de Aluminé, y me fue contada por Elías Temi. El dicho aluminense dice más o menos así: “–Qué grande es el mundo, ¿no?–, dijo Zenón Salazar y estaba parado en el Quilque Lil.

Nota: Pachi Girini.

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