DECENAS DE OTRAS VOCES SE ESCUCHAN EN SILENCIO

 DECENAS DE OTRAS VOCES SE ESCUCHAN EN SILENCIO

Desde el inicio de nuestra actividad como medio de comunicación local  hemos realizado diversas notas relacionadas a  necesidades básicas insatisfechas en nuestra comunidad. Cuando escuchamos el pedido de auxilio de una familia, decenas de otras voces se escuchan en el silencio, situaciones relacionadas con el duro momento que está  pasando el mundo por la pandemia, provocadas por situaciones de violencia machista y/o por una historia de desigualdades sociales que ningún gobierno ha resuelto durante décadas.  

Referentes de los organismos gubernamentales, local y provincial, han expresado su mirada de la realidad, “Su” verdad sobre los acontecimientos: los mecanismos que se utilizan para abordar las situaciones, las leyes que existen al respecto, sus competencias ,los programas de asistencia vigentes y el alcance de los mismos. Y, consultadas sobre un caso particular, una descripción de lo actuado. Esta es una mirada, pero hay otras….

La otra verdad, es la de las familias afectadas, la ayuda llega, escasa, pero la solución, o mejoramiento real de la situación NO.

No hay mentiras ni engaños, lo que hay es un punto de vista diferente sobre la realidad, la realidad de quien está pasando por situaciones de violencia y carencias de diferentes formas y la de quienes, teniendo la función de dar respuestas, no pueden darlas ( vale aclarar que podríamos hacer la lectura de que ese no poder pueda ser “no querer”, dejamos esa distinción para ser evaluada por las y los lectores)

Las leyes y programas vigentes  son una herramienta para llegar en auxilio de TODOS los pedidos de auxilio, los que resuenan en diarios y radios y los que se ahogan en el silencio de los hogares, pero, una herramienta absolutamente insuficiente sin la cuota de humanidad que se necesita para ponerse en el lugar del/la otro/a y entender que todo paliativo es solo eso y que las acciones políticas ( no partidarias) no se agotan  llevando una caja de alimentos o gestionando la asistencia de un programa.

Y, si de ponerse en el lugar de los demás se trata, también encontrarán en nuestra publicación mucho de eso…

 La sensibilidad de nuestro pueblo ha acudido de diversas formas para atender  amorosamente a familias con necesidades de alimentos y abrigo.

La empatía en forma de taza de leche, plato de comida, abrigo, juguetes.

Ese abrazo que no nos podemos dar por protocolo , pero que se siente en el cuerpo, tan real como un buen guiso…

Editor

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